Quantcast
Features

Depresión, aislamiento, adicciones: Cuando ser DJ se convierte en un problema de salud mental

Desde Avicii hasta Carl Cox, varios DJs han comenzado a hablar sobre los riesgos del trabajo.

Nick Jarvis

Image from Avicii's Facebook

Sigue a THUMP Colombia en su nuevo perfil de Facebook

La vida del artista parece un sueño: viajar a lugares nuevos y exóticos, que te paguen por tocar tu música y ser admirado, que la gente haga fila para decirte lo grande que eres y tener fácil acceso a todo el alcohol, sexo y drogas que se desee. Pero detrás de esas fotos que ves en Instagram de jets privados y piscinas lujosas, hay una dura rutina diaria acompañada de aislamiento, patrones de sueño irregulares, semanas (incluso meses) lejos de tus amigos y seres queridos, momentos turbulentos en la carrera, y una cultura endémica de borracheras y consumo de drogas.

Todo esto afecta la salud mental de los artistas que constantemente salen de tour, y desde el año pasado cada vez son más los DJs que han hablado sobre cómo su trabajo soñado los ha llevado a lugares oscuros.

A los 26 años, Avicii se retiró de la música en el 2016, alejándose de presentaciones en extremo lucrativas cuando su carrera estaba en la cima. Cinco años de tour y borracheras ya lo han mandado al hospital en dos ocasiones. Erick Morillo recientemente reveló que su vida entró en un espiral descendiente cuando su carrera se sumergió: su posterior adicción a inyectarse ketamina casi le cuesta un brazo. El pionero del dupstep, Benga, acaba de volver de dos años sabáticos después de haber sido diagnosticado con esquizofrenia y desorden bipolar causados (o enmascarados por), cree él, años de giras y consumo de drogas.

Deadmau5 también habló sobre su batalla con la depresión a finales del año pasado; también el imparable Carl Cox le contó a Mixmag que está reduciendo sus fechas de gira del próximo año por miedo a "consumirse". Cox dejó de fumar y consumir alcohol y drogas hace 14 años, pero incluso sobrio no puede mantener el ritmo con la falta de sueño y el cambio de horario que implica mantenerse de gira.

Se supone que ser un DJ y productor exitoso es uno de los mejores trabajos del mundo, entonces, ¿por qué tantos DJs se están alejando de este mundo por motivos de salud mental?

El 60% de los músicos encuestados por la organización británica Help Musicians dijo haber experimentado depresión.

Algunos estudios académicos han demostrado que trabajar en las artes puede afectar la salud mental de cualquiera, ya sea alguien que apenas sobrevive con su música o un artista que está recibiendo cheques de seis cifras. La Universidad de Victoria publicó un reporte en el que se vinculaba la prevalencia de problemas de salud mental entre artistas con salarios bajos, largas horas de trabajo y condiciones laborales inseguras. También, el 60% de los músicos encuestados por la organización británica Help Musicians dijo haber experimentado depresión; horarios laborales difíciles para la socialización, problemas económicos, trabajo irregular y estar de gira constantemente fueron los motivos mencionados.

Lee también: Salir de fiesta con depresión me jodió la vida

Pero incluso hasta los más exitosos corren el riesgo de tener problemas de salud mental. No dormir lo suficiente, el aislamiento durante las giras, pasar meses alejados de sus familias y amigos, un círculo de colegas críticos y altamente competitivos, haters de internet y un trabajo caracterizado por tener altos y bajos: todo esto se une para que la vida de un artista, incluso del más famoso y talentoso, sea miserable. También agrega a la mezcla un estilo de vida repetitivo que seguramente se mantiene a punta de comida rápida, falta de ejercicio y mucho alcohol y drogas. Ahí tienes una receta para el desastre.

Vijaya Manicavasagar es el director de los servicios psicológicos del Instituto Black Dog, una organización sin ánimo de lucro establecida para investigar y tratar la enfermedad mental. Manicavasagar le dijo a THUMP que viajar sin parar por estar de tour significa un riesgo para la salud mental de las personas, no solo por que la falta de sueño y el estilo de vida poco sano dificulta que las personas mantengan "sus emociones y estados de ánimo estables", sino que el mantenerse de fiesta puede enmascarar problemas subyacentes. "Si se están sintiendo mal o están un poco ansiosos, pueden pensar equivocadamente que 'bueno, he estado enfarrándome duro y tengo un poco de guayabo', entonces no se dan cuenta que realmente hay un problema", dice Manicavasagar.

Igualmente, los altos y bajos de estar de fiesta puede enmascarar los síntomas de un desorden de personalidad bipolar. Y pasa muy seguido que personas con depresión o ansiedad van a enrumbarse más para lograr sentirse sociables. "Buscan maneras de sentirse bien que en el pasado les hayan servido", dice Manicavasagar, "pero eso probablemente no sea una buena idea si se hace solo para esconder que no se están sintiendo bien o que están teniendo problemas de ansiedad, cuando lo que en realidad necesitan es ayuda profesional".

Louisahhh conoce de primera mano el precio de mantenerse de gira y de fiesta. Ella lleva más de una década sobria, pero incluso llevando un estilo de vida diario, todavía siente los bajones de estar de gira durante semanas, en especial cuando vas solo o estás en países en donde no hablas el idioma y comunicarte se te dificulta.

No hablo con nadie hasta que llego al club, y cuando llego todos están borrachos o drogados y no estamos en el mismo canal. Eso también se siente bastante incómodo. - Louisahhh

"Sufro de ansiedad y depresión", le contó Louisahhh a THUMP. "No se tiene mucha capacidad emocional para amortiguar cualquier reto. A veces me siento desequilibrada por salir de gira sobria, como si estuviera en un plano completamente distinto a todos con quienes interactuo. No hablo con nadie hasta que llego al club, y cuando llego todos están borrachos o drogados y no estamos en el mismo canal. Eso también se siente bastante incómodo. Entiendo, el alcohol es un muy buen lubricante social. Incluso cuando no eres alcohólico, es muy tentador ponerse a tomar, soltarse, entonarse con los demás".

El italiano Crookers es otro que conoce bien las diferencias entre enfiestarse por diversión, y hacerlo solo por mantener el ritmo de los demás.

"Cuando comencé a girar me gustaba mucho emborracharme y dormir solo media hora porque prefería estar divirtiéndome con varias mujeres", le contó a THUMP. "Nunca me drogué, pero lo que recuerdo fue que pasé unos años sintiendome mal todo el tiempo. Despertarme enguayabado todos los días y correr para llegar a tiempo a un aeropuerto no es tan divertido como la gente se imagina. Y luego comenzar ese ciclo de 'tomar para sentirme mejor' tampoco era divertido. Recuerdo a un amigo diciéndome 'Parce... está vuelto mierda'".

Crookers eventualmente tuvo que cambiar el alcohol por el ejercicio y adaptarse a un nuevo estilo de vida "más parecido al de un atleta que al de un DJ", dice. "Sabía que si mantenía ese estilo de vida loco me iba a perder muy fácil y sería después muy difícil arreglarlo", dijo. "Me di cuenta de que después de comenzar a cuidarme más, estar de gira se volvió más fácil y mentalmente más sostenible que antes".

"No hubiera podido llevar esta parte de mi carrera de no ser por mi sobriedad", Louisahhh añade. "Mis problemas con las drogas y el alcohol me llevaron muy rápido a un lugar muy estrecho. Mi vida se concentró en un espacio de cinco cuadras entre mi apartamento y el de mi dealer".

Hay algunas señales de advertencia, dice Manicavasagar, que pueden señalar si alguien está sufriendo algo más que un guayabo constante: la persistente inhabilidad para dormir; cansancio e irritabilidad; sentir ansiedad o pánico; o fijaciones en ciertos objetos, sustancias y comportamientos son algunos de los signos para identificar a alguien que se podría beneficiar de la ayuda profesional. "Si no están haciendo las cosas a las que están acostumbrados, o disfrutando de lo mismo que antes disfrutaban, o si sienten que no pueden encontrar el equilibrio y les es difícil volver a ese estilo de vida que considerarían normal, entonces sí, creo que deberían buscar ayuda", dice Manicavasagar.

Es importante estar al tanto de los problemas que puede traer el estar de gira.

Eso no significa que sea imposible vivir como un Rolling Stone, y estar de gira como uno. Hay una gran cantidad de artistas, algunos mayores de 50, que tienen que salir a escena cada día de por medio e inician su show tomándose un montón de tragos. Pero igual es importante estar al tanto de los problemas que puede traer el estar de gira.

"A aquellos que no están familiarizados con el estrés de este estilo de vida, les puede parecer que tienes una vida de ensueño", dice Luisahhh. "No tienes un trabajo real, eres DJ, tienes la oportunidad de ver todo el mundo. La realidad de la situación es otra: tienes horarios extraños, estás lejos de tu hogar... ¿Sabes? Nadie puede entender realmente este oficio, aparte de las personas que lo hacemos".

"He visto a personas que, no entiendo cómo lo hacen porque es muy pesado para el cuerpo, pero no duermen durante días porque tocan, luego van al aeropuerto, están enguayabados y vueltos mierda en una habitación de hotel, luego tocan de nuevo, van a otro aeropuerto, y así siguen... Someter el cuerpo a eso es demente".

"Es una vida a loca desde el comienzo y no creo que sea para todos. Es completamente entendible que algunas personas desarrollen problemas de salud mental", dice Crookers. "Conozco a muchos DJs que están completamente deprimidos un día, y al día siguiente están extasiados. Estos tipos sufren la naturaleza loca de la 'vida de tour' y lo siguen haciendo porque lo necesitan, lo aman y les parece necesario".

***

Nick Jarvis escribe para THUMP Australia. Puedes seguirlo aquí.