Detrás del misterio de Vril

Por primera vez un medio en español entrevista a uno de los productores techno más enigmáticos y vanguardistas de la escena global. THUMP Colombia habló con el as de Giegling y el arma más poderosa de Dystopian.

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mar. 14 2016, 11:30pm

*Entrevista realizada por Nathalia Guerrero y Cristian Herrera.

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Le dimos "enter" al mensaje con muy poca esperanza. No es común que un DJ conteste los mensajes que le envían por Facebook, mucho menos si es hablando de una entrevista, y mucho menos si se trata de Vril, uno de los productores techno más diestros de este presente, pero al mismo tiempo uno de los más esquivos para los medios y en general, para todo lo que involucre revelar su identidad.

No sabemos su verdadero nombre, no sabemos su edad ni sabemos cuánto tiempo lleva rondando por ahí en esa gran fracción poblacional que ahora conforma la producción technera a nivel mundial, pero nada de eso importa. Él mismo lo ha diseñado así, con producciones musicales que opacan todo lo demás. Solo sabemos que es de la ciudad alemana de Hannover, que apareció bajo ese AKA por allá en 2010 y empezó a llamar realmente la atención en 2011, cuando apareció con su track "UV" en el Berghain 05 de Marcel Fengler y en la compilación Conducted de Marcel Dettmann, con su también prolífico "V3".

También sabemos de la simbiosis íntima que el productor tiene con Giegling, un sello que comenzó siendo un bar universitario en Weimar Alemania y que se convirtió desde 2009 en uno de esos sellos que lo hace todo bien, y más importante: que sabe lo que está haciendo. Desde la parte visual, pasando por la música con ese sentir general identificable en todas las producciones, el trabajo de prensa, distribución, y en general toda la propuesta estética, Giegling rápidamente pasó a primera fila, destacándose entre muchos otros sellos hasta el día de hoy.

Quizá la producción más importante que Vril ha publicado en Giegling ha sido Torus, un trabajo introspectivo que le hace a uno hasta replantear la vida. Esa es la sensación exacta que provoca de principio a fin este álbum de 2014, publicado en un sublabel del sello alemán (Giegling) llamado Forum, más enfocados en una estética dub o technera.

Y ese fue el mismo sentimiento que experimentamos todos al final de su set en el Freedom de Medellín el pasado 5 de marzo, cuando cerró con 'Torus XXXII', un track que llegó de repente y fue capaz de calar en lo hondo de cualquier persona con un corazón esa noche. Después de una presentación en Baum en Bogotá, de un set inspirador en el festival de Medallo, y de inesperadamente respondernos ese mensaje que le habíamos dejado en Facebook, hablamos con este productor que, como su música, da respuestas certeras. Nos contó en pocas palabras su crecimiento con Giegling, cómo fue su paso por nuestro país y por qué nunca quiere dar la cara.

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En entrevistas previas afirmaste que Giegling era como tu casa espiritual. Aparte de la prolífica propuesta artística que tiene el sello, ¿por qué otra razón lo llamas tu casa? ¿Por qué escoges a veces otros sellos para algunas de tus producciones?

La razón principal por la que llamo a Giegling mi hogar es porque conozco a Konstantin, uno de los fundadores del sello, desde hace mucho tiempo y porque en 2010 fueron los encargados de publicar mis primeras producciones. Aparte toda la gente en el sello es relajada y cálida. Escojo otros sellos cuando siento que alguna producción no encaja mucho en Giegling, o cuando siento que cuadra perfectamente en otro sello.

Fuiste el último artista protagonista de la serie Staub de Giegling. ¿La serie murió ahí?

Staub significa polvo en alemán, y eso es lo que está recogiendo esa serie en este momento.

Torus definitivamente es un álbum diferente a lo que venías haciendo en tu carrera musical. ¿Cuáles fueron tus inspiraciones para hacerlo, y cuándo volveremos a escuchar algo de ese estilo?

Torus es un álbum de desamor, que hice con el corazón roto. Y sí, hay un trabajo similar, que se viene próximamente.

¿Piensas que es rentable hacer un álbum para escuchar en la casa en una época en la que la escena electrónica global solo parece legitimizar a los artistas de grandes escenarios y grandes festivales?

La verdad no pienso mucho en rentabilidad a la hora de hacer música. Sin embargo, me gustan los artistas que son capaces de sorprender a su público.

¿Te sientes más cómodo explorando panoramas sonoros diversos como en Torus o con material más enfocado hacia la pista de baile, como en Portal?

Me gustan ambas cosas, pero sobre todo: me gusta combinarlas.

Me parece que hablar de espiritualidad no es algo muy espiritual.

¿Cuando tendremos noticias de un sello o subsello tuyo?

No estoy seguro de cuándo saldrán noticias al respecto, pero saldrán.

Al hablar de techno y de tus producciones, mencionas bastante la palabra espiritualidad. ¿Dónde encuentras la espiritualidad en el techno y las máquinas? ¿Y cómo esparces la vibra espiritual en tu música?

La verdad no uso tanto la palabra espiritualidad en mis entrevistas. Me parece que hablar de espiritualidad no es algo muy espiritual.

La mayoría de los títulos de tus producciones son solo un puñado de números en secuencia, como etiquetas al azar. Da la impresión que nombras tus tracks por obligación, nada más. ¿Cuál es la importancia que le das a nombrar las cosas cuando hablamos de tu música?

Solo diré que nada de títulos mundanos para mis canciones, por favor.

Hablemos de tu visita a Colombia. ¿Llegaste nervioso por estar pisando un nuevo territorio? ¿Con qué expectativas llegaste y con cuáles te fuiste?

Generalmente no me da miedo cuando piso tierra desconocida. Y en el caso de Colombia, el viaje fue una muy buena aventura, justo como lo esperaba. Todo el mundo fue muy amigable conmigo de principio a fin y se sentía muy bien saber que me estaban esperando en casa, al otro lado del mundo.

¿Qué diferencias encontraste entre la experiencias de Bogotá y Medellín?

En Bogotá toqué en Baum, que es un club intenso y pequeño. Luego viajé a Medellín, que fue un gran "rave". Ambas experiencias me gustaron.

Era tu primera vez en Suramérica. ¿Cómo fue esa presión de enfrentar un público totalmente diferente?

No fue una gran presión, de hecho me gustó sentirla.

Hablamos de Giegling, pero no hablamos de algún otro sello. Basado en tu experiencia con Giegling y Dystopian, ¿Qué otros sellos están haciendo grandes cosas en este momento dentro de la escena electrónica global?

No lo sé, no escucho casi techno.

Esta es una pregunta que debemos hacer. ¿Cuál es la razón por la cual no muestras tu rostro? ¿No piensas que esta dinámica dentro de los DJs se ha vuelto más como una moda, en vez de un acto argumentativo o una declaración política? ¿Cuándo se justifica?

Se justifica cuando las personas experimentan las canciones desde un nivel mucho más musical, en vez de uno personal.

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A Cristian y Nathalia les gusta emprender cacerías de misterios en plena pista de baile. Sígalos por aquí y por acá.