Marion Bornaz

Nuits Sonores Colombia: la unión que busca resurgir el espíritu de la escena electrónica independiente

Hablamos con uno de los fundadores del festival francés para conocer de cerca cuáles son los objetivos detrás de su primera edición en nuestro país.

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jun. 14 2017, 1:33am

Marion Bornaz

Desde hace un tiempo, Colombia se ha convertido en un punto de paso imprescindible para los diversos actores del escenario electrónico global que llegan a territorio suramericano. Además de los muchos DJs que nos visitan cada fin de semana, cada vez son más los festivales de renombre en el circuito que eligen nuestro país como escenario para llevar a cabo sus ediciones sudacas, acercando a nuestro público con propuestas artísticas difíciles de encontrar en el calendario regular de la mayoría de promotores locales.

A los nombres ya conocidos de Sónar y MUTEK, se suma ahora Nuits sonores, el festival francés presente en el mapa europeo desde el año 2002. Con base en la ciudad de Lyon, el festival se ha convertido en uno de los eventos más atractivos del circuito electrónico del viejo continente, conjugando unánimemente la experiencia del rave con los campos de la cultura electrónica y digital independiente.

Tres semanas después de celebrar su aniversario #15 en Lyon, el festival decide cruzar el Atlántico para realizar por primera vez el Nuits sonores Colombia. Durante tres días, las ciudades de Bogotá, Manizales y Medellín podrán disfrutar de toda una camada de artistas franceses, entre los cuales se destacan nombres importantes como Jennifer Cardini, Voiski, Bambounou y Joakim.

Para conocer un poco más acerca de la propuesta que nos trae este festival galo, charlamos con Vincent Carry, fundador y CEO de Arty Farty y Nuits sonores, Pierre-Marie Oullion, director artístico y Gaétan Bouvachon, programador musical, también de Arty Farty y Nuits sonores.

¿Cuáles fueron las razones para darle vida al Nuits sonores en 2002?

Todos los fundadores de Nuits sonores son lioneses; además de tener un vínculo muy fuerte con su ciudad, todos tenían la certeza de que allí existía un lugar para dar luz a un gran festival europeo. En aquel momento había una escena local potente con muchos actores y una escena underground importante. También se trataba de una "venganza" para la ciudad porque fue capital de la represión anti-techno en los años noventa. Todos habíamos militado por esta cultura desde diferentes ámbitos de la escena independiente y alternativa. Juntamos nuestras fuerzas pensando que era una buena idea, en el sitio y el momento indicado. Rápidamente, la historia nos dio la razón.


¿Por qué decidieron conjugar la cultura digital independiente con música electrónica?

Fue una suerte de evidencia. La cultura digital se encuentra en el ADN de la cultura techno. El diseño gráfico, la cultural visual, las primeras horas del VJing, etc. La cultura techno también era "digital-native" en su manera de actuar como mediador comunitario. Por ejemplo, en la circulación de la información, la difusión de flyers y la comunicación en redes, esta cultura prefiguraba de alguna manera las redes sociales por venir.

Además, pensamos Nuits sonores como un festival en ruptura con los modelos anteriores de festivales. Es decir, como un festival urbano, pensado con la ciudad, sus espacios públicos y su patrimonio como terreno de juego y que invita al público a una movilidad activa. Ahí también, se trata de un modelo coherente con la emergencia de los nuevos medios de comunicación digitales y las apps. Es un festival que grabó su ADN y su imagen en la transformación de terrenos baldíos industriales como principales lugares de vida de Nuits sonores, con un papel significante de la cultural digital en esta transformación. Junto con nuestros arquitectos y escenógrafos, invitamos numerosos artistas de la escena creativa digital (UVA, Anti-VJ, Romain Tardy, entre otros) a inventar al lado nuestro este roce entre el lo-tech industrial de nuestros lugares y el hi-tech de la cultura digital, hoy emblemático de Nuits sonores.


¿Qué piensas que le ha aportado el festival a la ciudad de Lyon?

Una transformación evidente de la imagen de la ciudad, a la cual contribuimos mucho. Lyon tenía la imagen de una ciudad burguesa sombría y aburrida, hoy es considerada como una de las más cool de Francia, incluso de Europa.

También aportamos una dinámica global que permitió –eso creo– a muchos actores locales emergentes encontrar confianza y ambición. Desde entonces, creamos numerosas herramientas de desarrollo cultural, especialmente local, que intensifican este panorama. Un club (Le Sucre), una agencia artística (A.K.A), un forum sobre el futuro de la cultura (European Lab), una plataforma de cooperación europea (We Are Europe), un restaurante (À La Piscine) y pronto un vivero de proyectos culturales y start-ups (Hôtel 71). Todos estos proyectos están al servicio de las culturas emergentes, innovadoras e independientes, y también están al servicio de la efervescencia creativa de nuestro territorio.


En años anteriores, han llevado el festival a países como Corea del Sur y Marruecos. ¿Cuáles son los parámetros que deben tener las ciudades que visitan? ¿Buscan algo en específico para recrear la experiencia NS?

Nuits sonores nació en el año 2003. Desde el principio quisimos acoger al mundo entero en Lyon: artistas, profesionales, activistas, públicos, específicamente a través del programa anual "Carte blanche" o Carta blanca (una ciudad como invitada especial cada año dentro del marco del festival), y a su vez, quisimos ir al encuentro de las escenas artísticas del mundo entero. Primero nos invitaron a producir pequeños escenarios Nuits sonores en el marco de festivales "compañeros" como C/O Pop en Colonia o Reworks en Tesalónica. En Cartago, Túnez, nos asociamos al proyecto Echos sonores que más tarde dio luz al FEST. Después producimos nuestros primeros eventos bajo la etiqueta "Nuits sonores" con proyectos modestos pero más estructurados en Barcelona, Zurich, Shanghai, etc.

El proyecto Nuits sonores y European Lab Tanger, que tuvo tres ediciones, fue un paso importante para nuestra existencia internacional. Por primera vez, inventamos y construimos piedra por piedra otro Nuits sonores, un proyecto totalmente diferente en su forma pero muy cercano en su espíritu; un proyecto escrito desde el territorio de acogida y sus actores. De esta misma manera, y con la misma mentalidad estamos trabajando con nuestro proyecto en Bruselas, cuya primera edición tendrá lugar en septiembre de 2017. Para Nuits sonores Seúl, Nuits sonores Colombia y European Lab Frankfurt, se trata de un contexto diferente: el de la cooperación internacional, en el marco de intercambios institucionales (Années Croisées) o del ciclo "Francia en Frankfurt" que se traduce particularmente por un fuerte patrocinio con el Institut Français.

Guía THUMP para el festival Nuits Sonores Colombia


¿Cuáles han sido esos artistas que se han potenciado gracias al festival? Nombres en los que confiaron cuando todavía nadie conocía…

En verdad sería demasiado pretencioso decir que hemos fabricado carreras de artistas. Pero solíamos seguir a algunos con los que sentimos que algo estaba pasando entre su trabajo artístico, el objetivo de nuestro trabajo y la relación singular con la audiencia de Nuits sonores. Para nombrar unos cuantos, mencionaría a Daniel Avery, quien ha estado tocando con nosotros en cada edición durante cinco años. También hablaría de Bambounou, un artista al que hemos apoyado mucho. Rone ha sido un ejemplo increíble del artista que comenzó tocando en escenarios pequeños, pero que un par de años después se convertiría en uno de los highlights del festival. Podría darte cientos de ejemplos, pero más allá de esto, creo que la singularidad de Nuits sonores es ser leal a la independencia y al arte, requisitos indispensables para la trayectoria de un artista. Estamos muy orgullosos de este espíritu.


¿Qué apreciación hicieron de Colombia antes de traer esta primera edición del festival al país?

Fue realmente importante para nosotros hacer un panorama global de lo que sucede en Colombia antes de ir allí. Lo que yo podría decir es que el programar artistas no es solamente un conocimiento del arte, sino más una comprensión global del territorio. El arte no está desconectado de la sociedad, ya que está tomando un significado en nuestra visión simbólica de la misma comunidad. Con respecto a Colombia conocemos los movimientos de la cumbia psicodélica, la champeta, el legado atlántico africano o el nuevo campo de la música techno. Pensamos que el haber visto los distintos públicos de los diferentes lugares que hemos visitado le daba mucho sentido a este viaje. Colombia se ve increíble, se puede sentir una mezcla nueva y fresca de su historia musical combinada con una joven visión contemporánea de la música.

¿Ya tenían algunos de nuestros artistas en el radar?

Desde hace 3 años organizamos en nuestro club Le Sucre en Lyon una fiesta llamada Black Atlantic Club, dedicada a propuestas musicales que van desde África hasta Suramérica, por lo que nos interesan bastante las escenas de Colombia, Argentina y Brasil, por ejemplo. Así que sí, artistas como Frente Cumbiero o Ghetto Kumbé estaban en nuestro radar. A finales de 2017 organizamos una gira colombiana en Francia con Ghetto Kumbé, Mitù, El Leopardo y Frente Cumbiero.


Fueron muchos los sorprendidos al saber que nombres como Voiski, Jennifer Cardini y Bambounou formarían parte del Nuits sonores Colombia. ¿Qué nos puedes contar acerca del proceso selectivo de propuestas artísticas para esta edición especial?

Era importante para nosotros traer artistas que hemos seguido desde hace mucho tiempo y con los que hemos creado una relación especial. En Nuits sonores nos gusta invitar a los mismos artistas año tras año y crear algo diferente, algo especial en cada edición… es parte del espíritu del festival. Estos artistas también representan de alguna manera la historia de la escena techno francesa, desde los inicios de Jennifer Cardini en Pulp a finales de los noventa, a la residencia de Voiski en Concrete y la explosión de la nueva sangre del techno francés con Bambounou. Joakim, S3A y Pablo Valentino representan lo mismo pero para la música house, que es también una escena importante en Francia. Además, muchos de estos artistas han sido influenciados por las músicas de lugares como África, Suramérica y Oriente Medio, algo importante para nosotros para expresar la diversidad y la riqueza de la música electrónica.


¿Qué puede esperar el público colombiano del primer Nuits sonores Colombia?

Una visión general de la escena electrónica contemporánea francesa, de la mano de artistas que han construido una nueva escena para las nuevas generaciones.