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La historia no contada de Ableton Live—el programa que transformó la música electrónica en vivo

Berhard Behles y Robert Henke recuerdan las raíces de Ableton en la escena techno de Berlín en los 90s y el impacto que tuvo en la música electrónica.

Maya-Roisin Slater

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Este artículo se publicó originalmente en THUMP EUA.

La historia de Ableton usualmente comienza en el 2001, cuando la compañía de sotfware con sede en Berlín lanzó su primer producto, Live—una estación de trabajo de audio digital y secuenciador de audio que, entre sus muchas funciones, permite a los músicos almacenar y ejecutar fácilmente sampleos durante sus presentaciones, lo que permite que la audiencia los vea construir canciones en tiempo real. Este revolucionario programa hizo más fácil para las personas promedio el hacer música y usar sus computadoras como instrumento, así como actuar en vivo sin necesidad de saber cómo programar su propio software.

Como resultado, el programa fue ampliamente adoptado y cambió de forma radical la forma en que la música electrónica se interpreta en vivo, alentando a más productores a cambiar sus casas y sus estudios por los escenarios—un movimiento que ayudó a alimentar la explosión de la cultura de los festivales en todo el mundo en la década del 2000. Pero la historia de Ableton comienza mucho antes del lanzamiento en el 2001 de Live—incluso antes de la creación oficial de la compañía en 1999. De hecho, las raíces de Ableton puede rastrearse hasta los inicios de la escena techno en Berlín en los 90s, cuando las apuestas eran bajas y había mucho espacio para la experimentación.

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Los co-fundadores, Gerhard Behles y Robert Henke, tuvieron la idea de Ableton en Berlín a mediados de los 90s, cuando presentaban un ritmo techno minimalista influenciado por el dub bajo el nombre de Monolake. Las primeras encarnaciones de Live nacieron simplemente de la necesidad que tenía el proyecto de Behles y Henke. Sin intención de expandir su programa más allá del uso personal, los dos arraigados locales, que se volvieron amigos mientras estudiaban programación de computadoras en la Universidad Técnica de Berlín, generalmente parchaban muchos de sus programas caseros sólo para tocar piezas o shows específicos.

Bernd Roggendorf, un programador de computadoras introducido a ellos por un amigo en común, se unió al par a finales de los 90s, alentándolos a convertir los desordenados códigos Max que habían juntado de los diversos shows de Monolake en vivo, en un programa más generalizado para la venta al por menor. Con la ayuda de Roggendorf, la primera versión de Ableton Live fue lanzada en el 2001. (Behles dejó Monolake en 199 para concentrarse en el desarrollo de Ableton Live, mientras Henke dejó Ableton hace cinco años para concentrarse en su música y aún utiliza el alias de Monolake.)

Participantes de la conferencia Ableton Loop (Fotografía vía Wout Trippas / Ableton)

Henke y Behles creen que su participación en la naciente escena de Berlín durante los años en que se lanzó Ableton, fueron un factor clave en el éxito del programa. Tenían conexiones personales con artistas cuyos perfiles estaban creciendo rápidamente, conforme la música electrónica en Berlín ganaba más tracción. La demanda de espectáculos en vivo de estos artistas estaba aumentando y con ello la necesidad de una herramienta amigable con el usuario que pudiera hacer estas actuaciones posibles. Ableton Live fue un antídoto para el problema y el ingenioso dúo tuvo la atención de los artistas que más lo necesitaban.

Conforme el programa de Ableton se convierte en el estándar de la industria, la compañía ha puesto su atención en la educación musical y en la construcción de una comunidad. Su más reciente oferta, Ableton Link, permite a los usuarios de los otros productos de la compañía, como Live y Push, colaborar fácilmente entre ellos. Del 4 al 6 de noviembre del 2016, la compañía ofreció su segunda cumbre Loop en Berlín—un evento para creadores de música que incluyó presentaciones en vivo de artistas como Morton Subotnick y Lee Scratch Perry, oportunidades para experimentar con nuevas herramientas y paneles ofrecidos por personajes como Fatima Al Qadri y Moritz Von Oswald sobre los últimos avances sociales y técnicos en la música. Durante las festividades de Loop, Behles y Henke se sentaron con THUMP para ofrecer su primera entrevista en conjunto y narrarnos la historia no contada de Ableton, sus conexiones con Monolake y la tumultuosa relación entre los dos que fue suficientemente loca para cambiar la forma en que hacemos y tocamos música electrónica hoy en día.

Gerhard Behles y Robert Henke (Fotografía por el autor)

THUMP: ¿Supieron que querían trabajar juntos y hacer música desde el momento en que se conocieron?

Gerhard Behles: No, ¡Nos odiábamos! De verdad no nos llevábamos bien al comienzo. Pero entonces nos perdimos el rastro porque yo me mudé a Holanda, y el se mudó a Berlín. Entonces me mudé también a Berlín y un día estaba sentado en la universidad en la conferencia introductoria. Escuché esta voz detrás mío haciendo una pregunta y de inmediato pensé '¡No! ¡Ese es Robert! ¡Está aquí!'

¿Qué les molestaba de ustedes al inicio?

Behles: Esto se está volviendo muy personal. [Risas]

Robert Henke: Ambos veníamos de un trasfondo muy diferente y, de hecho, esa es una buena pregunta porque posteriormente nos dimos cuenta de que teníamos muchas cosas en común. Pero a primera vista sólo veíamos las diferencias.

¿Cuáles eran esas diferencias?

Henke: En un cliché total, yo era en esos días la clase de persona punk gótica totalmente perdida. Y Gerhard mayormente lucía igual a como se ve ahora, una elegante bufanda blanca con un comportamiento muy estable. Como la clase de gente que yo odiaba en la escuela.

"De pronto, todos los que producían música electrónica tenían una clara idea sobre cómo llevar esto al escenario".—Robert Henke

¿Cómo reconectaron después de volverse a cruzar en la universidad?

Henke: Es algo gracioso, si es que mi memoria no me falla. Justo después de darnos cuenta que el otro estaba ahí, corrimos a la salida del auditorio y dijimos "¿Qué carajos estás haciendo aquí?"

Behles: Fue el inicio de una maravillosa amistad.

¿Cómo era la escena de la música electrónica en Berlín en los noventas cuando llegaste?

Behles: Pienso que la principal diferencia era todo el reino de dinero, el cual no existía. Eso no estaba en la mente de nadie. Estaba más impulsada por las aparentes oportunidades infinitas. Básicamente, la mitad del pueblo [estaba] abandonada y lista para ser usada en algo—un club que sería abierto para ser olvidado. Hubo muchos años en que esa fue la única razón que impulsó toda la escena y nadie tenía interés en ganar dinero.

Concierto Symmetrical de Robert Henke y Gerhard Behles en Berlín en 1995 (Foto vía Ableton)

Ahora es tan comercial, vas a un club y los DJs...

Henke: ...son como dioses. Hubo muchas discusiones en la primera comunidad techno exactamente sobre eso: ¿Cómo te percibes a ti mismo como DJ? ¿Cuál es tu papel? Era esa idea de que te perdías en la música y el DJ es la persona que permite eso, pero [el DJ] no es importante.

Así que en muchos de los primeros clubes no había escenario para el DJ.En los inicios de Tresor, el DJ simplemente estaba separado por unas barras, pero tocaba al mismo nivel [que el público]. Nunca estuvo esa idea de que el DJ era alguien a quién mirabas hacía arriba. La gente tampoco bailaba en dirección del DJ, ellos se veían los unos a los otros. Cuando los clubes elevaron el costo de su entrada e invirtieron en elegantes espectáculos de luces y llegaron las grandes fiestas, de pronto tenías un gran escenario.

Originalmente, cuando estaban haciendo Ableton, antes de que fuera Ableton, ¿hubo siempre un pensamiento en lo profundo de su mente de querer que fuera un producto que quisieran vender?

Henke: Creo que el sentimiento que tuvimos fue que había suficiente gente con el mismo pensamiento en nuestra comunidad cercana que podría apreciar un producto como este y que podría funcionar de forma comercial. Eso nos dio confianza para creer que una pequeña compañía podría de hecho sobrevivir en el mercado. Nadie pensó en que eso explotaría.

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Recuerdo que cuando fuimos a la primera feria con la primera versión de Live, vino poca gente, pero fue como si el mundo hubiera notado que la revolución estaba por suceder. En un momento, un chico se acercó—un típico productor de música de Los Ángeles en traje negro con pelo algo largo y grisáceo, seguido quizá por diez personas a inicios de sus veintes que también lucían como un clásico cliché de compositor de Hollywood. Le mostré el producto y el tenía un acento alemán, pero no di importancia a eso porque en una feria conoces a toda clase de gente, y yo estaba muy ocupado explicándole de que trataba todo el producto. Él tenía un montón de preguntas inteligentes y en un momento él preguntó, "¿así que puedes poner un loop de percusiones aquí y cambiar continuamente el tempo, digamos, de 110 a 140 BPM y no cambiar el tono?" Y yo dije, "sí, claro, déjame mostrarte". Pero lo hice desde 30 hasta 999 BPM. Después de ese demo, simplemente dijo, "¿Tienes una tarjeta, o algún material de información?".

Así que le di mi material y sólo en ese momento leí su etiqueta con su nombre, era Hans Zimmer. Hans nos dijo, "tienen algo interesante aquí", y creo que él fue el primero que entendió esta pieza de software y cómo podía funcionar en un área completamente diferente de la que asumíamos.

Gerhard Behles y Robert Henke (Fotografía por el autor)

¿Cómo creen que Ableton ha cambiado la música electrónica?

Henke: Ableton ha cambiado la música electrónica de forma dramática, estoy muy seguro de eso. Pero la pregunta que es realmente difícil de responder es cómo [la música electrónica] habría sido sin él, porque no tenemos idea. Lo que se volvió muy obvio es que el software permitió a mucha más gente dejar sus estudios caseros y dormitorios y salir al escenario—y eso alimentó toda la cultura de los festivales. No creo que tendríamos la misma cantidad de festivales de música electrónica estos días sin este programa, porque de pronto todos los que estaban produciendo música electrónica tenían el camino libre para llevar esto al escenario. Quiero decir, se volvió normal ir al escenario de cualquier festival y simplemente aceptar que el 90% de las laptops está corriendo nuestro programa. Recuerdo claramente que por años esto me pareció completamente una locura.

¿Cuál piensan que es el problema más grande o el reto que enfrenta la música electrónica ahora?

Henke: Esta puede ser la perspectiva pesimista de un viejo. Por ejemplo, si vas a un festival de música electrónica, se espera que haya hoy en día un proyecto audiovisual. Y si vas a un concierto se espera aún más que seas sorprendido por pantallas LED de gran tamaño, rayos láser, luces y bailarines. Y lo que esto significa si tomas todos estos elementos adicionales fuera del juego y simplemente escuchas la música, muy seguido encuentro que [la música] es sorpresivamente genérica y sin inspiración. Para mi, esto es un poco extraño dado que la tecnología permite mucho más. Así que estoy un poco perdido ahí por mi cuenta. Personalmente, encuentro mi nicho haciendo mis propios proyectos audiovisuales que tienen sentido para mi, pero he notado que el impacto de la música—sólo la música, sin nada a su alrededor—para mi se ha vuelto más pequeño. Pero soy cuidadoso con esta declaración porque no estoy seguro qué tan personal sea esta opinión, mi filtro personal.

Behles: Creo que el reto más grande es la colaboración. Hemos ido tan lejos al unificar los roles que tenemos que volver y observar, OK, ¿cómo puedes dividir ese trabajo? ¿Cómo puedes construir colectivos con significado para que hagan algo junto?

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