James Holden le dio otro significado a ser DJ

La voz de una generación.

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feb. 6 2015, 5:40am

En el mundo y la subcultura de la música electrónica y el dance, tarde o temprano siempre surge la pregunta; ¿quién es el mejor DJ de todos los tiempos? Esa, es una pregunta difícil, y ha sido causa de conflicto y discusiones interminables. ¿Qué se debe tomar en cuenta para llegar a semejante axioma? ¿Cómo saber que estamos siendo objetivos? ¿Cómo ganarle a la nostalgia y la emoción para llegar a tomar una decisión tan difícil?

Desde que cumplí la mayoría de edad, sólo me he dedicado a ir a la mayor cantidad posible de fiestas con DJs, he procurado verlos a todos, las leyendas, los de moda, y los que nadie conoce. Todos los pinchadiscos que forman parte del circuito internacional están ahí por algo, salen a la luz ya sea por su talento, carisma o simplemente por mucha suerte y azares del destino.

Como la mayoría de mis contemporáneos durante el inicio de los 2000s en México, estuve atrapado en la escena del Progressive, consumía de forma religiosa las míticas compilaciones de Global Underground. Sí, esas que mezclaban los ídolos como Paul Oakenfold, Dave Seaman, Deep Dish o Nick Warren. Al prestar atención a los tracklists vi que aparecía el nombre de un tal "James Holden" cada vez con mayor frecuencia, la primera de estas inclusiones fue una rola que se llamaba "Horizons".

Aunque en apariencia parecería un track genérico de trance, logró convertirse en todo un himno que le dio a la vuelta al planeta y convirtió al joven Holden de 20 años de edad en toda una celebridad en el mundo de la producción. Al grado de que Sasha (sí, el hijo de Dios mismo), le pidió lo invitara a coproducir un track que formó parte de su aclamado álbum "Airdrawndagger".

En medio de todo esto, al novato pero prodigioso productor de Oxford comenzó a tocar en una multitud de festivales y shows de las grandes ligas. Sin embargo, Holden no recuerda esta etapa de su carrera con mucho cariño, la mantiene oculta y dice que era muy joven y que no sabía lo que hacía. El comienzo de la "Era de Holden" ocurrió en 2003, con la fundación de su propio sello, Border Community.

El primer lanzamiento fue un sencillo titulado "A Break In The Clouds", y ese fue el parteaguas que marcó el sonido de Holden hasta la fecha; los patrones rítmicos retorcidos, las melodías adictivas, un uso deslumbrante de la síntesis. Fue un clásico instantáneo, representó el paso que lo llevó hacia la madurez artística y lo consagró como escritor musical. Su desarrollo en el estudio se vio reflejado inmediatamente en su desempeño como DJ, tocando sets cada vez más interesantes y que hechizaron a miles por todos los continentes.

Para finales de 2003, Holden se divinizó con una compilación mezclada doble para la serie "Balance" que incluso fue considerada por Resident Advisor como uno de los 10 mixes más importantes de la década pasada. Ese momento demostró que podía hacer lo que él quisiera, que no tenía que imitar a Sasha y a Digweed y que los nerds también podían ser estrellas, y que también se podía enloquecer sin hits, y que el elemento más importante de un DJ es su imaginación.

Nada volvió a ser igual después de Balance, nació una revolución liderada por éste rarito, escuálido y narizón joven de Oxford, todos querían ser como él, apareció la "Holdenmanía" o la "Holdenitis", jóvenes de todo el mundo estaban emocionados de que existiera alguien que podía tocar música que no fuera monótona, sin recurrir a los hits obvios y con mezclas de ensueño que hacían temblar a las "vacas sagradas". Ir a ver a Holden era como ir a la ópera, había momentos de baile, de tensión, de nostalgia, pero siempre lo que predominaba era la majestuosidad. Era fantástico verlo usar los CDJ-1000 con un dominio quirúrgico, tratar de hacer algún truco en cada transición, intentar siempre realizar mezclas imposibles. Holden tiene un grado académico como matemático obtenido en la Universido Oxford, y es sin duda, el DJ más matemático de todos.

Las cosas siguieron su rumbo, Border Community se convirtió en la incubadora de talentos jóvenes con propuestas que no podían ser publicadas en ningún otro sello, y que vio el ascenso de genios como Nathan Fake, Luke Abbott, o Ricardo Tobar. Gente que le dio un sentido más horizontal a la pista de baile. Donde el punchis-punchis fue abordado por un montón de ñoños sentimentales que vinieron a unificar al shoegaze y al techno creando algo que no sabíamos cómo se llamaba, pero que definitivamente amábamos.

Luke Abbott le mostró el universo de la síntesis modular James Holden, quien hasta entonces había producido su música de la manera más punk posible, con un software de libre acceso llamado Buzz Machines y un montón de máquinas baratas. Fue ahí que comenzó la tercera era de Holden, la de la síntesis modular, la de las melodías elaboradas y confeccionadas. Fue aquí que se presentó su lado más musical.

A estas alturas Holden ya había hecho remixes para los astros de la música popular como Britney Spears, Depeche Mode y Madonna. Era el momento de dar el siguiente paso, demostrar todo lo que podía hacer con los años como multi-instrumentista, lo que había aprendido de su padre, un distinguido director de orquesta. Fue lo que lo motivó a crear el álbum que lo causó halagos y admiración por parte Thom Yorke mismo; The Inheritors.

Repleto de estructuras musicales y signifcaciones esotéricas, el LP es sin duda una pieza de arte. Una sinfonía moderna que lo llevó a dar el salto hacia las presentaciones en vivo, su prueba de fuego como artista, la cual fue superada y lo impulsó hasta la cima del espectro musical, siendo ahora un prominente compositor, curador e intérprete.

Naturalmente, sus DJ sets han cambiado, ya no son tan alucinantes ni confusos, ahora ha optado por una composición más melódica y estética, se ha refinado por así decirlo. Ya no es el Holden que confundía y hacía gritar, ahora es más metódico y meticuloso. Sus sesiones ahora son perfectas, pero un poco carentes de emoción. Tal vez sea sólo un reflejo de su madurez intelectual.

Sea como sea, no ha habido otra figura en el circuito del Big Room que iguale a Holden (ni siquiera él mismo), su legado representa la voz de una generación entera, y él fue el que nos enseñó el verdadero significado de "ser tú mismo" y "salirte con la tuya". Larga vida al rey.