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Ocio

Fuimos a un tour de bares con turistas en Berlín

¡Juegos de bebidas! ¡Concursos de baile! ¿Puede ser mejor?

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Todas las fotos de Vincent Bittner

En Berlín, grupos de gente joven de todo el mundo cantando felizmente y bebiendo mientras caminan por la calle son algo común. Pero, ¿De dónde vienen todos estos ebrios turistas? Y más importante, ¿A dónde están yendo? Para descubrir más al respecto de este fenómeno, enlistamos a dos de nuestros trabajadores de THUMP Alemania, Philipp Kutter y Vincent Bittner, para que fueran con el grupo de juerguistas a una caminata nocturna por bares y clubes sin una sola preocupación en el mundo.

Preparación

Philipp Kutter: Algunos de mis amigos nunca han escuchado de un evento bar a bar para turistas. La respuesta inmediata: risas. Me perdí en Alexanderplatz [una plaza pública en el vecindario Mitte de Berlín] y caminamos por un club llamado Traffic. Siento que no veré este sitio por última ocasión esta noche...

Vincent Bittner: La última vez que estuve nervioso antes de salir de fiesta fue cuando me hice un nuevo corte de cabello para mi baile escolar de sexto grado. Comence el pre-copeo con algo de Coca y Jake del súper mercado más cercano y decidí seguir escribiendo tweets de mis pensamientos con el hashtag #PubcrawlBerlin para ser capaz de recordar esta noche.

Punto de encuentro en el hostal

Cuatro geniales bares y clubes. ¡Juegos de bebida! ¡Concursos de baile! ¡Entrada VIP a clubes! ¿Podría ser mejor?

Kutter: Voy algo tarde en mi camino al hostal. Los otros participantes ya están tranquilamente esperando ahí. Todos tenemos pulseras especiales que nos identifican como parte del tour. Me siento como un árbol siendo orinado por un perro. Tienen un lugar para jugar fútbol de mesa en el hostal y mi colega y yo estamos siendo aplastados 0 a 10 por los presumidos de VICE Sports. No es realmente un buen comienzo y probablemente no será nuestra última perdida de las noches.

Bittner: Llego a la escena a las 9:20 PM, diez minutos antes. Este hostal no nos da bebidas de cortesía, así que sólo matamos el tiempo jugando fútbol de mesa, el cual obviamente THUMP gana 38 a 1 contra los plebeyos de VICE Sports.

De camino al primer bar

Kutter: El evento finalmente comienza a las 10 PM. Hay 163 personas. ¡163! La turba camina un poco antes de volvernos a detener a una corta distancia. Uno de los guías llamado Mark se para en una roca y explica la primera parte de nuestro tour: "Ok chicos, nos dirigimos al primer bar. ¡Asegúrense de mostrar su pulsera al de la puerta!" Se baja de la roca y obedientemente es seguido por su armada. Estamos caminando por Alexanderplatz, pasando un bar de playa llamado AlexOase. Afortunadamente no vamos a entrar. Tras dos estaciones de tren, llegamos a Rosenthaler Platz. Todos debemos esperar un poco frente al bar, Cosmic Kaspar, porque Mark está hablando con los porteros. Un grupo de británicos comienza a cantar "Our House" de Madness. Estoy pensando en correr y cruzarme la calle. Ser golpeado por un auto parece menos doloroso en comparación.

Bittner: Todo parece una excursión escolar nocturna. Obtengo mi pulsera de una mujer en vestido rojo. Mi pequeño grupo trata de descubrir de dónde son los demás y salir con nuevas personas esta noche. Que actúe un artista belga, por favor.

El primer bar—Cosmic Kaspar

El grupo muestra orgullosamente sus pulseras.

Kutter: Entramos al primer bar, que más bien es como un club. El sistema de sonido me recuerda un terrible Volkswagen Golf III. La propia música suena como un ataque aéreo. Los primeros chicos comienzan a hacer su primer baile borrachos y a girar un volante decorativo que esta justo a un lado de la cabina del DJ. Mientras tanto, están haciendo una clase de llamado de apareamiento en el cuarto. Aún no estoy borracho y al mismo tiempo me da algo de miedo llegar a estarlo. 15 años de prisión no son parte de mi plan de vida.

Bittner: A diferencia de mis colegas, decido hacer esto de la forma correcta y ordeno de inmediato una Coca y un Jake, que me cuestan diez euros. Tres jóvenes ingleses parecen aprobar mi decisión y me cuentan como este es su primer día en Berlín y como están felices de estar ahí. Desafortunadamente, no puedo entender mucho más por el ruidoso sistema de sonido y también porque mis pierdas me están forzando a bailar. Algunos chicos junto a mi están dando vuelta a una clase de volante junto a la cabina del DJ como si su vida dependiera de ello. Poco antes de irnos, la joven mujer en vestido rojo me cuenta sobre cómo es molestada por chicos borrachos cada noche. Cuando le pregunto sobre su peor experiencia hasta ahora, me dice sobre un señor de 35 años que se orinó en sus pantalones en este bar.

De camino al segundo bar

#PubcrawlBerlin pic.twitter.com/FRWxm3wEHF
— Vincent Bittner (@farbenwut) February 19, 2016

Kutter: Después de este lugar, estamos de vuelta en la fría realidad de Berlín en Alexanderplatz. Nuestro grupo comienza a cantar terribles canciones en nuestro camino a la estación de trenes. Trato de tener cierta distancia de ellos. Mis incomodidad comienza a crecer. Estamos pasando de nuevo por AlexOase. No, espera, de pronto nos paramos. Vamos a entrar a AlexOase.

Bittner: Una joven de España quiere saber de dónde soy. Le digo que soy de Bélgica e inevitablemente comienzo a enseñarle algo de mi nativo idioma "belga", hasta que mis compañeros me explican que ese idioma ni siquiera existe. Mis ojos nerviosamente escanean mis alrededores después de que ella pregunta más sobre mi hogar en Bélgica, como en esas malas películas de comedia. "Felsen...Kant" respondo, "Soy de Felsenkant. Está en el este-oeste". Queda complacida con mi respuesta e inmediatamente me cuenta que tan cool es ser de ese lugar y que siempre ha querido visitar esa área. De pronto estamos fuera de AlexOase. Le pregunto a uno de los guías qué ve en este trabajo y si lo disfruta. "¡Bebidas gratis y fiesta cada noche!" es su respuesta.

El segundo bar—AlexOase

Kutter: Alfombra de pared a pared con una tienda alrededor y una atmosfera de feria alemana. Dos jóvenes playmates están sentadas en una mesa con un viejo que parece un Franz Beckenbauer gordo. Algo de tiempo después, pone una pulsera amarillo neón en su oído y comienza a hacer movimientos locos de baile. Sus des acompañantes comienzan a reír hasta que él camina hacia el bar y ordena unos tragos más. La pista de baile nos provee de un mix solido con canciones de spring break. Punjabi MC. Un remix de Nirvana de Martin Garrix. 50 cent. "Miami" Will Smith. La gente se toma cientos de selfies. Cuatro euros por una pequeña cerveza.

Bittner: Ordeno un vodka con Red Bull por 8.50 euros y trato de negociar shots gratis. Para encajar perfecto en mi rol de turista fiestero, decido ir con el DJ y pedirle una canción: "Miami" de Will Smith. Desafortunadamente, ya había comenzado a tocarla cuando abrí mi boca.

De camino al primer club

163 participantes en Alexanderplatz

Kutter: Probamos el atrevimiento de nuestro grupo a cantar Scooter. 50 personas espontáneamente se nos unen. Cruzamos la calle, subimos a un club llamado Traffic y entramos.

Bittner: Tras convenser exitosamente a un chico de que parece el hijo de David Guetta y Avicii, siento la necesidad de comenzar a cantar canciones tradicionales de mi pueblo en Bavaria. La gente o se une o cantan algo diferente. Igualmente no me importa. Espero que el primer club sea mejor que el segundo bar.

El primer club—Traffic

Fiesta masculina en Traffic

Kutter: El interior nos revela algo a la altura del apocalipsis. La música está demasiado fuerte y todos se ven igual—una especia vestida en playeras blancas. No puedo quedarme otros cinco minutos aquí. Tras cuatro shots y mirar tres arrimones fallidos contra una chica por parte de un grupo de dos chicos aleatorios, llego a una conclusión: esta noche apesta. Nos movemos a la pista de baile. Mi compañero de THUMP parece estar pasándola bien. La luz negra cubre todo el lugar. Al menos hace juego con la personalidad de la gente aquí: lucen como una horda de vampiros. Me enferma y decido pasar al alcohol pesado en este punto.

Bittner: Todo a mi alrededor gira. Quizá deba seguir usando vodkas con red bull y shots gratis. ¡Súbele amigo! Alguien está tocando a alguien más—sólo debo seguir bailando y tomando. Un par de minutos después, me encuentro junto al DJ, tratando de jalar a mis compañeros a la plataforma para que parezca que están gozando tanto como yo. De algún modo logro localizar mi celular y grabar un video, hasta que todo se vuelve borroso en este océano de canciones de los 40 principales.

De camino al segundo club

Kutter: A la 1:45 AM continuamos el tour. Alguien le preguntó a Mark sobre nuestra siguiente parada y él respondió, "Ahora vamos a Matrix". Finalmente. Siempre quize conocer Matrix, uno de los más famosos mega clubes de Berlín, por dentro. Nuestro grupo ya es mucho más pequeño que antes.

Bittner: Creo que metí nuestras chamarras en una bolsa azul de la basura y las deje en el guardarropa. En mi camino a recuperarlas, me divierto haciendo photo-bombing a la gente sentada en una cabina fotográfica. Tantos momentos preciosos. No puedo recordar el resto.

El segundo club—Matrix

I <3 Matrix

Kutter: Matrix. Justo lo que esperaba. Por mucho se aleja de lo peor que hemos visto hasta ahora. Tambaleando por el alcohol llegamos a un cuarto vacío de este enorme club nocturno. Un miembro del staff que nos siguió nos pregunta si somos gente de un popular reality alemán llamado "Berlin, Tag und Nacht". Le dimos la mayor cantidad de respuestas posibles y le preguntamos si disfrutaba su trabajo. "Por supuesto," respondió, como si hubiera memorizado esa respuesta cada día, "pero sólo si nuestros invitados son agradables." Un chico de nuestro grupo respondió de inmediato, "Bueno, ¡Entonces debes estar pasando un increíble rato justo ahora!" Nos regresa una forzada sonrisa.

Bittner: Finalmente hemos alcanzado el templo de la mediocridad. Quien diga que Berghain es bueno nunca ha ido a Matrix tras cinco horas de extensiva fiesta. Escuché algo sobre locaciones para filmar el antes mencionado "Berlin, Tag und Nacht", alguien me está hablando, pero ya estoy borracho y ascendí a una clase de paraíso (posiblemente infierno) lleno de traseros en twerking con el mash up de Nirvana y Martin Garrix, mientras todos mis colegas han desaparecido. Que aguafiestas.


Fin de la noche

#PubcrawlBerlin Alle sind verloren. Alleine. In der hölle pic.twitter.com/tbE4EVurKK
— Vincent Bittner (@farbenwut) February 20, 2016

Perdí a todos. Estoy solo. En el infierno. #PubcrawlBerlin

Kutter: Dejamos el lugar a las 3:30 AM. Debo ir a cualquier otro lado ahora—esto no es un final que valga la pena. Mis colegas muestran una falta de motivación. "Debo ir a comer algo antes," murmura uno de ellos. Una clara señal de estar borracho. Un falafel después estamos en el Prince Charles. Está presentándose Session Victim. Finalmente buena música. La gente baila más relajada. Este final de noche si vale la pena. No vuelvo a salir en un tour de bares.

Bittner: Bebí algo más de alcohol. Seis horas de ser una perra son suficientes para mi. Taxi y a casa. Le digo al taxista sobre un video donde un chico está haciendo música con un árbol bonsái. Amo los arboles bonsái.

La siguiente mañana

Kutter: Tras algo de medicina para el dolor y la sensación de haber tomado demasiado alcohol la noche anterior, pienso en mi colega amante del vodka y cómo se habrá sentido hoy al levantarse. ¿Pena? Si, quizá.

Bittner: Comienzo a darme cuenta que sólo me divertí anoche porque estaba muy borracho. Casi me siento bien por el hecho de que promocioné juegos de bebidas y concursos de baile en los que no participé. Quizá le baje un poco al ritmo esta noche que salga...

Conclusión

Si no tienes pena o sólo quieres ponerte borracho sin preocuparte que se ponga aburrido después de un rato, definitivamente debes ir a un tour de bares. Pero quizá debas evitar estas cosas como turista si estás interesado en la verdadera vida nocturna de una ciudad como Berlín, y no quieres pateado de una pradera a otra como si fueras una oveja. Pero al menos puedes ir a Matrix sin tener que esperar en línea—si realmente quieres hacer eso. Para nosotros, iremos a exculpar nuestros pecados a Tresor.

Sigue a Vincent Bittner y Philipp Kutter en Twitter