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¿Por qué Avicii es el Bob Dylan del EDM?

El retiro de Avicii se siente como el fin de una era, pero la verdadera pregunta es ¿Qué fue lo que terminó?—y ¿Qué es lo que viene?

Drew Millard

Drew Millard

"La música que él ha creado a lo largo de los años, realmente no la escucho, pero el hecho de que la esté haciendo es lo que respeto." — Hansel, Zoolander

Un productor y DJ que luce como un sensual robot sueco de fina nariz, que tiene una gran facilidad para mezclar drops explosivos con enormes coros de música pop; Avicii ha pasado los últimos años convirtiéndose en un avatar de la explosión internacional del EDM. Pero el joven Tim Bergling de 26 años de edad, ya ha tenido suficiente del estrellato y la considerable mierda que viene con él—el 29 de marzo anunció en una larga nota en su sitio web que se retira de los shows en vivo y que su gira del 2016, la cual consiste en una residencia en Las Vegas a lo largo de abril y mayo, así como espectáculos en festivales y una residencia en agosto en Ushuaïa en Ibiza, será la última. Aunque la nota no menciona explícitamente por qué ha decidido dejar de presentarse, se presume ampliamente que su historia relacionada con problemas en el consumo de alcohol es una de las posibles causas de esta decisión.

Avicii toma su nombre de Avīci, el concepto budista sobre el nivel más bajo del infierno y al parecer sus últimos años los ha pasado atrapado en un Avīci de su propia creación: hazle de DJ superestrella el tiempo suficiente, mientras eres el sustento de suficiente gente que depende de tu habilidad para brincar entre zonas horarias y hacer que suceda el untz-untz para un número ilimitado de fiesteros y todo deja de sentirse como una gira sin fin para convertirse en una marcha forzada. El retiro de Avicii se siente como el final de una era, pero la verdadera pregunta es ¿Qué es lo que terminó?—y ¿Qué es lo que está por venir?

Al haber generado gran éxito a mediados del 2010, Avicii y el EDM han disfrutado de algo similar a una relación simbiótica. El ruido que se hizo en torno al EDM como el nuevo sonido pop despertó el interés de la gente en su mayor estrella, y la habilidad de Avicii para diseñar pop de una forma en que tuviera sentido para cualquiera que lo escuchará, ayudó a llevar más seguidores al redil de EDM.

A su propio modo, Avicii es como el Bob Dylan del EDM—una figura transformacional que le prestó credibilidad a un movimiento en crecimiento, sólo para darse cuenta que todo el asunto era una mierda y posteriormente alejarse de todo. "Silhouettes", con frases como "Nunca volveremos a la vieja escuela" y "Somos el futuro y estamos aquí para quedarnos", hacen eco a la misma perspectiva de que se joda lo viejo que Bob expusó cuando cantaba "Tus hijos y tus hijas / están más allá de tus órdenes" en "The Times They Are A-Changin". Las similitudes entre los dos artistas van más allá: los Beatles se convirtieron a la mariguana por Dylan; Mike Posner "tomó una pastilla en Ibiza para mostrarle a Avicii que era cool." Dylan también se folló abiertamente a la prensa que no lo comprendía, mientras Avicii compartió información de más con Jessica Pressler en el 2013 para GQ—hablando cándidamente sobre sus problemas con la adicción al alcohol y cómo lo que él hace en el escenario "técnicamente no es tan complicado"—para posteriormente escribir un rencoroso post de Facebook asegurando que lo habían citado mal.

Avicii cegando a los asistentes del Ultra 2013 al tocar música country con una banda en vivo es probablemente lo más cercano que uno puede estar de lo que hizo Dylan al enfrentar una audiencia de enardecidos fans del folk en el Royal Albert Hall en 1965, diciéndole a la banda que tocara "¡MÁS PINCHE FUERTE! durante "Like A Rolling Stone". El discordante folk de "Wake Me Up" y el álbum debut de Avicii de pop country en el 2013, True, definitivamente se observan como una afrenta contra el EDM establecido que lo creó, pero también se puede entender como un astuto límite—un puerta de escape por la cual podía el artista salvarse en caso de que el EDM hiciera implosión, brincando de festivales como el EDC a otros como Stagecoach. Quizá Dylan también sintió que la escena folk se había terminado y por ello enganchó su vagón a un amplificador. Pero sí ese es el caso, al menos él tenía la decencia común de esconder sus verdaderas intenciones y ser un hijo de puta públicamente sobre su cambio de estilo. Sin embargo, a diferencia de Dylan, el coqueteo de Avicii con el pop country fue mayormente una anomalía—muy pronto regresó a los sonidos tradicionales del EDM con su producción realizada en "Sky Full of Stars" de Coldplay así como su EP The Days/Nights. Aún quedan vestigios de su fallido experimento: "Broken Arrows" de su material del año pasado, Stories, se caracteriza por un banjo de sintetizador acompañado de las vocales invitadas de la superestrella del country, Zac Brown.

Lo de ser un DJ superestrella duró demasiado y se dejó de sentir como una gira interminable para convertirse en una marcha forzada.

El paralelismo entre Dylan y Avicii se vuelve aún más misterioso cuando consideras su tardía fase de shows de mierda. En 1966, en la cima de su carrera, Dylan es derribado de una motocicleta y terminó con el cuello roto, lo cual lo hizo abandonar las fechas de su gira y tomar un descanso en Nueva York para pasar un tiempo con su esposa y sus hijos. Él no regresaría hasta 1973. Conforme pasó el tiempo, los eruditos de Dylan cuestionaron la severidad del accidente en motocicleta, sugiriendo más que nada que Dylan sólo estaba cansado de salir de gira, escribiendo, haciendo un filme y grabando música nueva. Había mantenido su consumo de anfetaminas sólo para mantenerse al día con su horario y sus efectos claramente habían cobrado factura: fotos de él de ese periodo muestran a un monstruo demacrado por la velocidad, con locos e intensos ojos y pequeños pantalones. Es como si Dylan no hubiera estrellado su moto, sino que se enfrentaba a un severo cansancio por drogas y agotamiento.

Avicii y Mike "I Took A Pill in Ibiza" Posner en el 2015 (Foto por Sean Eriksson)

Quizá Avicii no tuvo un accidente en moto, pero también decidió retirarse estando en la delantera—o al menos mientras la mayoria de sus órganos vitales siguen funcionando. El anuncio de que está cansado de las giras, puede ser visto como un bajón de un millón de Red Bull y vodkas, años de shows y fiestas en aviones, festivales, sesiones de estudio, sesiones de fotos y afterparties—y más siestas en más aviones de camino a más shows. En el 2012, fue hospitalizado debido a una forma de pancreatitis asociada con el abuso en el alcohol. En marzo del 2014, sus fiestas y sus giras constantes lo dejaron con una apendicitis y problemas con la vesícula biliar tan severos que tuvieron que removerla.

Ese septiembre, canceló todos sus conciertos, posteriormente revelando a Billboard que dejaría de beber tras su susto médico, él no había dejado de trabajar. Tomarse un tiempo le permitiría recuperarse por completo—circularon los rumores de que incluso se había metido a rehabilitación—pero no queda claro si Avicii en realidad logró sanar. Mira esta foto suya con Mike Posner de inicios de este año, de verdad mirala, y puedes ver a un hombre con el peso, del género musical más ridiculizado del mundo, en sus hombros. Ya sabes lo que dicen: pesada es la cabeza del que viste al revés la gorra para ocultar los signos prematuros de la calvicie masculina.

Mira a Avicii, puedes ver a un hombre con el peso, del género musical más ridiculizado del mundo, en sus hombros.

Pero hay diferencias importantes entre Dylan y Avicii también. Dylan se mantiene como uno de los músicos más respetados en la actualidad debido a la profundidad artística percibida que alimentó su trabajo. Por otro lado, Avicii se volvió la estrella más grande del EDM por su habilidad para ser un impecable engrane en una máquina económica—para servir como un lienzo en blanco en el cual la industria de $6.9 millones de dólares podía proyectar sus esperanzas, sus sueños, sus miedos y sus reportes de ganancias cuatrimestrales.

"Siempre he sido comercial," le contó a GQ en esa controversial historia del 2013. Y, bueno, sí. A lo largo de su carrera, Avicii ha sido comercial sin ninguna pena al grado que su carrera parecía una parodia. Claro, el logró grandes éxitos, algunos de los cuales eran de hecho buenos, pero eso siempre fue secundario para la maquinaria de Avicii.

Lee también: DJ killed the popstar, El millonario arte de presionar play.

Avicii es el ideal platónico del músico post-música—el artista como marca—hasta el punto en que creó todo un hotel con su marca durante el Ultra 2014, sólo para cancelar su show en el hotel y en el festival al último minuto, debido a una hospitalización de emergencia que resultó en una cirugía de vesícula biliar.

Al igual que muchos músicos de la era post-música (sí, acabo de inventar ese término), las canciones de Avicii son extremadamente populares—"Wake Me Up" ha sido reproducida más de 400 millones de veces en Spotify—pero esencialmente funcionan como material de mercadeo usado para ayudar a mantener el interés en sus shows en vivo, los cuales, junto con el apoyo de las marcas, Billboard calcula que generaron $24 millones de dólares en el 2014. Y basta decir que, la música nunca fue el eje centra en la experiencia en vivo de Avicii. Diablos, ni siquiera Tim Bergling fue alguna vez el eje central de la experiencia en vivo de Avicii. En lugar de eso, la experiencia Avicii ofrecía a sus fans la oportunidad de interactuar con la marca "Avicii", cuyos ideales—diversión, positivismo y "rebelión" hedonista—se alineaban casi a la perfección con los del EDM mainstream. Audiencias inundando los shows de Avicii porque querían actuar el rol de "raver" tanto como querían escucharlo tocar "Levels".

Avicii es el ideal platónico del músico post-música—el artista como marca.

Cuando Avicii toque su último show el 27 de agosto en el festival Creamfields, un montón de gente se quedará sin una gran fuente de ganancias, incluyendo agentes, publicistas, managers, roadies, estilistas y tipos que profesionalmente pasan drogas a través de la seguridad del aeropuerto. Va a estar jodido para ellos. Sí tan sólo existiera una forma de mantener la marca Avicii corriendo con fuerza, mientras el cansado y trágico Tim Bergling recibe su merecido descanso. Estoy bromeando, por supuesto, pero, presiento que alguien más—quizá su titiritero-manager Ash Pournouri—ha tenido los mismos pensamientos, y ellos no estaban bromeando.

La tienda Avicii Store durante la Miami Music Week en el 2013 (Foto por Michelle Lhooq)

Imagina un día en que las superestrellas del EDM sean como Papas: una sucesión sin final de tipos blancos que se sustituyen entre sí cuando ya no pueden ocupar su puesto. La idea de que puedas colocar a alguien en el escenario y decir que el no es un artista individual sino la encarnación de una marca musical—y por lo tanto reemplazable—es una que tanto KISS como Andrew W.K. han pensado antes. Y es una que ha sido llevada al siguiente nivel con cosas como el infame holograma de Tupac en el Coachella del 2012, así como la superestrella generada por computadora, Hatsune Miku, quien prueba que una artista no necesita para nada un cuerpo físico. Parece que este concepto encaja perfecto con el EDM, un género donde sus estrella regularmente interpretan canciones de otras personas y a veces dependen de los productores fantasma para ayudarlos a crear su música. Si Hollywood revive franquicias con nuevos actores y conceptos frescos cada cierta cantidad de años; ¿Por qué no podemos hacer lo mismo con los DJs? Sólo piensa en los divertidos nombres que podemos darle a nuestras secuelas—deadmau6, Tiestwo, SkrilleXL, Steve 4oki, Thripio.

Por todos los años que ha pasado siendo "Avicii", quizá es momento de que Tim Bergling de un paso atrás y descubra quién es en realidad—después de todo, fue sólo hasta que se alejó del estrellato en el '66 que Dylan fue capaz de grabar discos como The Basement Tapes y Nashville Skyline. Quizá el Avicii post-gira brincará de sonido en sonido como eventualmente lo hizo Dylan, en una libre metamorfosis sin preocuparse sobre darle a su trabajo la inmediatez que le permita trabajar en una configuración en vivo. Quizá seguirá el ejemplo de Scott Walker y deje una robusta carrera en el pop detrás, a favor de la música experimental. Quizá decidirá que sólo necesitaba un descanso y eventualmente volverá a las giras, bombeando más dulces sencillos por el resto de su vida. O quizá decidirá que ha tenido suficiente de la música y se vuelva diseñador para Ikea o algo así. A sus 26 años, Bergling tiene una larga carrera por delante. Sólo necesita tiempo para descubrir cuál es esa carrera, en lugar de estar atorado en una que lo está matando lentamente.

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